miércoles, 6 de enero de 2016

Doce días          




                                                                                                              Enero 6, 2016

Me fui despidiendo poco a poco de tí
Doce días son muchos o muy pocos
Pocos en el remanso del mar en calma,
largos en la tormenta del alma aprisionada.

No se puede entender aunque uno más lo quiera
los vericuetos de un pensar en femenino.

El devenir de las veredas serpentuosas
Hacer que parezcan claras y radiantes.
Bordear el rumbo oscurecido,
caminar muy despacio, despacito, alargando los caminos,
descansar en los minutos, querer hacerlos horas.

Aunque la inminencia aceche.
Me hago chiquitita a ver si no me ve y  pasa de largo
Pero llega, así como se llama, inminente.

En las alas cuidadosas de la suspensión me quedo.
Cancelo el tiempo. Lo encapsulo.
Encerrado se queda, quieto, amordazado

Hasta el regreso liberador que llegue.

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