¿Y así es como llamas a tu amada?
Cantas y cantas.
Cambias de nota,
vas de Do a Sol, de Re a Fa,
De brinquitos en las líneas.
Otra acorde y más tresillos
¿Cuantas tienes? ¿Cuantas sabes?
Subes el tono,
vas a cresendo
te detienes
suave, piano, suave,
y sublime la embelezas.
Cántame también a mí,
llévame en tu armonía.
Canto que se monta al viento
Él escucha,
quieto, atento.
¡Oh! sí tan sólo fuera eterna
la mañana en la que te oigo
con a tempo los látidos
Tú en tu rama.
Yo en mi cama.
Inspiración pura amiga, felicidades! Muy hermoso tu poema!
ResponderBorrarInspiración pura amiga, felicidades! Muy hermoso tu poema!
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